IU vota en contra del techo del gasto para los presupuestos de 2013 que Garzón tacha de "suicida por no servir para recuperar la economía ni para crear empleo"
Intervención íntegra de Alberto Garzón
26 de julio de 2012
Antes de que esta medida fuera aprobada con los votos del
PP, el portavoz económico de IU en el Congreso responsabiliza al
ministro Cristóbal Montoro de estar dirigida “únicamente para seguir
pagando las deudas a los acreedores internacionales, a esos mercados, a
esas grandes empresas y a esas grandes fortunas, dejando como tierra
quemada la economía española”.
"Nos trae en esta ocasión el Gobierno un techo de gasto que es tan bajo
que realmente no cabemos todos y, a juzgar por el criterio que está
utilizando el Gobierno a lo largo de esta legislatura, sabemos quiénes
van a ser los primeros en salir de esta casa común, y serán la Sanidad
Pública, la Educación Pública, las prestaciones sociales. Esto es lo que
está consiguiendo este techo de gasto, es lo que va a conseguir este
tipo de políticas que está siguiendo sin cesar el Partido Popular.
Pero primero tenemos que advertir algo, que realmente el Partido Popular ha asumido la estrategia de la llamada troika: el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Ha asumido como suya la estrategia de estas instituciones y, realmente, está aceptando las imposiciones que se le vienen encima desde estas instituciones. He ahí que tenemos este techo de gasto, he ahí que tenemos los Presupuestos que tuvimos en el año 2012 y los que tendremos en los años sucesivos.
Asimismo, también tenemos que entender, dentro de esta subordinación, el pacto constitucional del año pasado que se hizo para reformar la Constitución y dar una prioridad absoluta al pago de la deuda pública. Son todo medidas que vienen a reflejar que el Gobierno, en la práctica, está siendo un Gobierno vasallo de las instituciones europeas, que son instituciones con una grave falta de democracia.
Ahora bien, he escuchado con sumo interés, señor Montoro, su ‘speech’ sobre el Banco Central Europeo y realmente en ese momento me ha recordado a la rana que ayudó a cruzar el río al escorpión, y que a la mitad del camino el escorpión le picó y murieron los dos, la rana y el escorpión. En ese momento, la rana, muriendo, le preguntó al escorpión que por qué lo había hecho, y el escorpión le dijo: ‘sencillamente es mi naturaleza.
Es prácticamente la misma realidad que me ha parecido al verle a usted criticar al Banco Central Europeo, al que usted mismo se subordina cuando acepta las imposiciones que vienen desde las instituciones europeas. Realmente es muy arriesgado dejar a España al amparo de los lobos, dejar a España al amparo de estas instituciones que tienen una naturaleza muy particular. No podemos depender de los mercados, señor Montoro, y usted ha hablado de los mercados también en su exposición, lo que me ha sorprendido notablemente. Pero es que los mercados tienen nombre y apellidos, los mercados son las grandes fortunas que evaden impuestos; los mercados son las grandes empresas que están especulando contra la deuda pública española. Realmente esos son los mercados. Por lo tanto, no podemos dejar la economía española, la sociedad española…
Decía que no podemos dejar una economía, no podemos dejar a la sociedad española al amparo de unos mercados que son esas grandes empresas, esas grandes fortunas que sólo están buscando la rentabilidad. Es su naturaleza buscar la rentabilidad, independientemente de cuáles son los costes que generan buscando esa rentabilidad. No podemos, en definitiva, dejar que nuestra economía dependa de gente como el ex presidente de la CEOE, que evadía impuestos en Suiza, y tantas otras grandes personalidades españolas a las que se les encuentra de vez en cuando que han evadido el pago de impuestos que servirían para pagar la Sanidad, la Educación y mantener un nivel decente de los servicios públicos.
Lo peor de todo es que estas medidas son suicidas; son medidas suicidas en el sentido económico del término y, desgraciadamente, lo estamos viendo en países vecinos como Grecia o como Portugal, y también lo hemos visto en los años 90 en América Latina. Son políticas suicidas porque deprimen la economía, y en este techo de gasto, en estos presupuestos, en definitiva, en la estrategia de la troika y del Gobierno de Rajoy realmente no estamos viendo ninguna otra cosa que no sea austeridad y un suicidio económico; un suicidio económico que para lo único que va a servir es para desmantelar poco a poco el Estado del bienestar y todo lo que de ello se deriva.
El Gobierno ha centrado toda su política, ha centrado toda su actividad política en depender de las reformas estructurales, en depender y tener fe en que funcione la reforma laboral, la reforma de la Administración Pública. Pero es fe, es fe porque no ha funcionado en ninguna parte, no ha funcionado en la década perdida de América Latina, después de 10 años de aplicación indiscriminada que llevó a la mayor crisis de América Latina, y no está funcionando en Grecia y en Portugal. Son reformas estructurales que, sencillamente, no pueden funcionar por lógica económica, y seguro que usted, además, lo sabe perfectamente, porque sabe que deprimen la economía y nos llevan a mayor recesión.
No en vano el Gobierno, en el propio proyecto de techo de gasto, lo que nos está diciendo es que no se va a crear empleo hasta el año 2014 como muy temprano. Es más, se va a destruir empleo este año y el año que viene. En definitiva, estamos ante un techo de gasto que está constituido únicamente para seguir pagando las deudas a los acreedores internacionales, a esos mercados, a esas grandes empresas y a esas grandes fortunas, dejando como tierra quemada, desolada, la economía española, dejando desolados los fundamentos económicos de nuestro país. Eso es lo que importa, señor Montoro. No importa la prima de riesgo. La prima de riesgo es una manifestación, un síntoma. No podemos estar hablando continuamente de cómo dar confianza. Sencillamente tenemos que modificar los fundamentos de nuestra economía. En este sentido, ni la troika ni el Gobierno de España tienen un plan para proporcionar unos fundamentos económicos sostenibles y sólidos que permitan a nuestra economía prosperar, crear empleo y tener un bienestar material. En absoluto, no hay ningún plan al respecto más allá de seguir obedeciendo sí o sí a la llamada troika y quejarse después en los medios de comunicación de que esa troika a la que obedecemos ciegamente no nos está haciendo caso. Pues tendremos que valorar cuál es nuestra capacidad de negociación y luchar por una Europa diferente.
Señor Montoro, el otro día resultó que Grecia pedía un préstamo al Fondo Monetario Internacional y a la Comisión Europea para poder devolver un bono al Banco Central Europeo. Es absurdo, es surrealista, pero ese es el camino que ha elegido el Gobierno de España también para nuestro país. Es el camino de Grecia, de Portugal, el camino de un círculo vicioso que nos conduce necesariamente a impagar la deuda pública definitivamente, porque ese es el camino que está llevando cualquier economía, como hemos visto en la historia económica.
Ese caso de Grecia es una manifestación de hacia dónde vamos, de lo que vamos a conseguir si el Gobierno sigue insistiendo en este rumbo ciego en el que asume la estrategia de la troika y asume también una especie de ‘síndrome de Estocolmo’ por el cual la defiende ciegamente, a pesar de que sabe que los efectos son profundamente perjudiciales.
Además, resulta que hoy hemos despertado con la noticia de que lo que están recomendando a Grecia los socios de Gobierno de Merkel es que pague a sus funcionarios con la antigua moneda, el dracma. Es decir, ese proyecto del euro se está desmantelando porque estaba mal construida la Unión Europea de los mercaderes, que construyeron aquí en España conjuntamente los dos grandes partidos de esta Cámara. Esa es la Unión Europea que se está desmantelando. No podemos huir hacia delante, en una patada hacia delante y a seguir huyendo, como pretenden hacer la troika y el Partido Popular, con techos de gasto y presupuestos como los que nos presenta en esta Cámara, porque sois —son, el Gobierno— cómplices de ese camino hacia el suicidio, hacia el abismo.
El Gobierno, en definitiva, no tiene un plan para reactivar nuestra economía, hace recortes en investigación y desarrollo, hace recortes en la inversión pública, que había sido el motor del débil crecimiento económico hasta hace muy poco. Es decir, el Gobierno sólo se centra en esa fe que decía yo antes de las reformas estructurales. Tiene fe en que bajando los salarios nuestra economía pueda reactivarse, pero ya sabemos por experiencia, por teoría, que eso no va a ocurrir. Por tanto, tenemos que llamar a la reflexión a un Gobierno que asume unos intereses que no son los intereses de los españoles, sino los del capital financiero extranjero, fundamentalmente de bancos y entidades financieras alemanas y de los países del centro de Europa.
Hay propuestas, hay alternativas, señor Montoro. Tenemos la posibilidad de luchar en Europa por la destrucción -para acabar con ellos finalmente- de los paraísos fiscales, a donde se va el ahorro privado al que usted ha hecho referencia, porque ¿de qué sirve gestionar y fomentar el ahorro privado en nuestra economía si ese ahorro privado de las grandes fortunas finalmente se va a los paraísos fiscales o se resguarda en la deuda pública alemana? No hay mecanismos para garantizar que lo que usted pretende funcione ni en el mejor de los casos.
Por tanto, vamos a acabar con los paraísos fiscales. Se puede hacer, se puede luchar en la Unión Europea, se pueden hacer cosas ya desde el ámbito nacional, se puede luchar para que los paraísos fiscales no sean el lugar por donde se escapa el dinero público que debería haber servido para garantizar una Sanidad Pública y una Educación Pública de calidad. Podemos hacerlo y debemos hacerlo. Lo que no se debe hacer es dar una amnistía fiscal para proteger y fomentar la evasión fiscal, porque eso es lo que ha hecho este Gobierno. Todo lo contrario a lo que deberíamos y podríamos hacer es lo que hace el Gobierno con su amnistía fiscal, protegiendo a los delincuentes fiscales, que son los más peligrosos, los que hacen que la calidad de vida y la calidad laboral de la mayor parte de la ciudadanía, de la mayor parte de los españoles sea la que sale perdiendo.
También podemos hacer una reforma fiscal altamente progresiva y luchar por una, también fiscal, en el seno de la Unión Europea, siempre en el marco de una Unión Europea diferente, verdaderamente justa, democrática y de los pueblos, no esta Unión Europea, no este marco institucional, dentro del cual no hay salida para una economía como la española, la griega o la portuguesa, sencillamente porque las instituciones europeas no permiten una salida de la naturaleza que estamos planteando y ni siquiera de la que plantea el Partido Popular.
Necesitamos estímulos, señor Montoro, usted lo sabe perfectamente. Pues hay que luchar por ello en una Unión Europea distinta, hay que ir a la Unión Europea y acabar con esos paraísos fiscales, hacer esa reforma fiscal y fomentar planes de inversión pública, porque aquí solo se sale con planes de inversión pública.
Es una recesión clásica y sólo se sale de esa forma y el dinero gastado se recupera, en primer lugar, por el efecto multiplicador que tiene el gasto público y, en segundo lugar, por las reformas fiscales que hay que acometer para que los ricos, que se han ido salvando de no pagar impuestos por los mecanismos que existen, tengan que pagar mis impuestos; es decir, volvemos a hablar de impuestos a las grandes fortunas, volvemos a hablar de mecanismos para luchar contra el fraude.
Señor Montoro, mi grupo le invita a ir a Europa y defender que se acaben los billetes de 500 euros. Realmente, es otro mecanismo más, muy sencillo, y usted puede ser el abanderado allí de luchar contra ese elemento, una de las fórmulas por las cuales las grandes fortunas, las mafias, hacen sus transacciones al margen de todo lo que tiene que ver con la sociedad y el Estado del bienestar. Una medida anecdótica, pero que ayuda, mueve mucho dinero y daría una señal de que verdaderamente España está luchando por combatir el fraude fiscal.
Se trata, en definitiva, señor Montoro, de luchar y no de claudicar, de luchar y no de aceptar acríticamente y con el ‘síndrome de Estocolmo’ las imposiciones de una troika que está profundamente desconcertada, despistada y cuyas predicciones económicas ni siquiera son consistentes.
Usted habrá visto en el techo de gasto las predicciones que han hecho la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE. Realmente, ninguna de ellas tiene sentido; incluso en el tema de las importaciones hay hasta 10 puntos de diferencia en la predicción. Es decir, estamos en manos de gente que no sabe lo que hacer y nos estamos dejando llevar por esa naturaleza, por ese escorpión, cuya naturaleza es sencillamente seguir haciendo más ricos a los ricos y más pobres a los pobres y no podemos claudicar ante esa situación, tenemos que luchar necesariamente. Se trata de luchar en la Unión Europea, de luchar por esa Unión Europea diferente, por otra Unión Europea distinta.
Pero también advierte mi grupo de la necesidad de plantear un plan B. Desconozco si el Gobierno tiene un plan A, pero sospecho que no tiene mayor plan que seguir obedeciendo las normas y las imposiciones de la troika. Más le valdría a España estar preparando un plan B por si la Unión Europea implosiona, por si implosiona la zona euro y por si tenemos que reaccionar de forma rápida ante una circunstancia como esa. Es necesario que el Gobierno esté trabajando ya en un plan B por si acaso ese deseo de otra Unión Europea distinta de los pueblos y profundamente democrática, no como la actual, puede materializarse por las circunstancias económicas que procedan.
Así, mi grupo, evidentemente, va a votar en contra de este techo de gasto porque es un techo suicida. Es un techo para desmantelar el Estado del bienestar, un techo que no va a servir para recuperar la economía, ni siquiera para fomentar esas reformas estructurales de las que el Gobierno está tan orgulloso, pero sin que sea capaz de explicar cómo se van a traducir en empleo, en recuperación de los ingresos públicos. Es imposible porque es fe y de fe no se discute, se acepta o no. Ese es el dilema que tiene el Gobierno. Nos pide responsabilidad, aceptar que esas reformas estructurales puedan o no funcionar. Van a fracasar, señor Montoro, y creo que usted también lo sabe en su interior. Necesariamente, hay que luchar por una Unión Europea diferente, por modificar este marco institucional europeo, un marco que conduce a la población española a ser más pobre y a los ricos de la sociedad española y de la Unión Europea a ser aún más ricos. Nuestro grupo jamás va a apoyar eso, al contrario, va a oponerse frontalmente aquí, en la calle y donde sea. Muchas gracias."
Pero primero tenemos que advertir algo, que realmente el Partido Popular ha asumido la estrategia de la llamada troika: el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Ha asumido como suya la estrategia de estas instituciones y, realmente, está aceptando las imposiciones que se le vienen encima desde estas instituciones. He ahí que tenemos este techo de gasto, he ahí que tenemos los Presupuestos que tuvimos en el año 2012 y los que tendremos en los años sucesivos.
Asimismo, también tenemos que entender, dentro de esta subordinación, el pacto constitucional del año pasado que se hizo para reformar la Constitución y dar una prioridad absoluta al pago de la deuda pública. Son todo medidas que vienen a reflejar que el Gobierno, en la práctica, está siendo un Gobierno vasallo de las instituciones europeas, que son instituciones con una grave falta de democracia.
Ahora bien, he escuchado con sumo interés, señor Montoro, su ‘speech’ sobre el Banco Central Europeo y realmente en ese momento me ha recordado a la rana que ayudó a cruzar el río al escorpión, y que a la mitad del camino el escorpión le picó y murieron los dos, la rana y el escorpión. En ese momento, la rana, muriendo, le preguntó al escorpión que por qué lo había hecho, y el escorpión le dijo: ‘sencillamente es mi naturaleza.
Es prácticamente la misma realidad que me ha parecido al verle a usted criticar al Banco Central Europeo, al que usted mismo se subordina cuando acepta las imposiciones que vienen desde las instituciones europeas. Realmente es muy arriesgado dejar a España al amparo de los lobos, dejar a España al amparo de estas instituciones que tienen una naturaleza muy particular. No podemos depender de los mercados, señor Montoro, y usted ha hablado de los mercados también en su exposición, lo que me ha sorprendido notablemente. Pero es que los mercados tienen nombre y apellidos, los mercados son las grandes fortunas que evaden impuestos; los mercados son las grandes empresas que están especulando contra la deuda pública española. Realmente esos son los mercados. Por lo tanto, no podemos dejar la economía española, la sociedad española…
Decía que no podemos dejar una economía, no podemos dejar a la sociedad española al amparo de unos mercados que son esas grandes empresas, esas grandes fortunas que sólo están buscando la rentabilidad. Es su naturaleza buscar la rentabilidad, independientemente de cuáles son los costes que generan buscando esa rentabilidad. No podemos, en definitiva, dejar que nuestra economía dependa de gente como el ex presidente de la CEOE, que evadía impuestos en Suiza, y tantas otras grandes personalidades españolas a las que se les encuentra de vez en cuando que han evadido el pago de impuestos que servirían para pagar la Sanidad, la Educación y mantener un nivel decente de los servicios públicos.
Lo peor de todo es que estas medidas son suicidas; son medidas suicidas en el sentido económico del término y, desgraciadamente, lo estamos viendo en países vecinos como Grecia o como Portugal, y también lo hemos visto en los años 90 en América Latina. Son políticas suicidas porque deprimen la economía, y en este techo de gasto, en estos presupuestos, en definitiva, en la estrategia de la troika y del Gobierno de Rajoy realmente no estamos viendo ninguna otra cosa que no sea austeridad y un suicidio económico; un suicidio económico que para lo único que va a servir es para desmantelar poco a poco el Estado del bienestar y todo lo que de ello se deriva.
El Gobierno ha centrado toda su política, ha centrado toda su actividad política en depender de las reformas estructurales, en depender y tener fe en que funcione la reforma laboral, la reforma de la Administración Pública. Pero es fe, es fe porque no ha funcionado en ninguna parte, no ha funcionado en la década perdida de América Latina, después de 10 años de aplicación indiscriminada que llevó a la mayor crisis de América Latina, y no está funcionando en Grecia y en Portugal. Son reformas estructurales que, sencillamente, no pueden funcionar por lógica económica, y seguro que usted, además, lo sabe perfectamente, porque sabe que deprimen la economía y nos llevan a mayor recesión.
No en vano el Gobierno, en el propio proyecto de techo de gasto, lo que nos está diciendo es que no se va a crear empleo hasta el año 2014 como muy temprano. Es más, se va a destruir empleo este año y el año que viene. En definitiva, estamos ante un techo de gasto que está constituido únicamente para seguir pagando las deudas a los acreedores internacionales, a esos mercados, a esas grandes empresas y a esas grandes fortunas, dejando como tierra quemada, desolada, la economía española, dejando desolados los fundamentos económicos de nuestro país. Eso es lo que importa, señor Montoro. No importa la prima de riesgo. La prima de riesgo es una manifestación, un síntoma. No podemos estar hablando continuamente de cómo dar confianza. Sencillamente tenemos que modificar los fundamentos de nuestra economía. En este sentido, ni la troika ni el Gobierno de España tienen un plan para proporcionar unos fundamentos económicos sostenibles y sólidos que permitan a nuestra economía prosperar, crear empleo y tener un bienestar material. En absoluto, no hay ningún plan al respecto más allá de seguir obedeciendo sí o sí a la llamada troika y quejarse después en los medios de comunicación de que esa troika a la que obedecemos ciegamente no nos está haciendo caso. Pues tendremos que valorar cuál es nuestra capacidad de negociación y luchar por una Europa diferente.
Señor Montoro, el otro día resultó que Grecia pedía un préstamo al Fondo Monetario Internacional y a la Comisión Europea para poder devolver un bono al Banco Central Europeo. Es absurdo, es surrealista, pero ese es el camino que ha elegido el Gobierno de España también para nuestro país. Es el camino de Grecia, de Portugal, el camino de un círculo vicioso que nos conduce necesariamente a impagar la deuda pública definitivamente, porque ese es el camino que está llevando cualquier economía, como hemos visto en la historia económica.
Ese caso de Grecia es una manifestación de hacia dónde vamos, de lo que vamos a conseguir si el Gobierno sigue insistiendo en este rumbo ciego en el que asume la estrategia de la troika y asume también una especie de ‘síndrome de Estocolmo’ por el cual la defiende ciegamente, a pesar de que sabe que los efectos son profundamente perjudiciales.
Además, resulta que hoy hemos despertado con la noticia de que lo que están recomendando a Grecia los socios de Gobierno de Merkel es que pague a sus funcionarios con la antigua moneda, el dracma. Es decir, ese proyecto del euro se está desmantelando porque estaba mal construida la Unión Europea de los mercaderes, que construyeron aquí en España conjuntamente los dos grandes partidos de esta Cámara. Esa es la Unión Europea que se está desmantelando. No podemos huir hacia delante, en una patada hacia delante y a seguir huyendo, como pretenden hacer la troika y el Partido Popular, con techos de gasto y presupuestos como los que nos presenta en esta Cámara, porque sois —son, el Gobierno— cómplices de ese camino hacia el suicidio, hacia el abismo.
El Gobierno, en definitiva, no tiene un plan para reactivar nuestra economía, hace recortes en investigación y desarrollo, hace recortes en la inversión pública, que había sido el motor del débil crecimiento económico hasta hace muy poco. Es decir, el Gobierno sólo se centra en esa fe que decía yo antes de las reformas estructurales. Tiene fe en que bajando los salarios nuestra economía pueda reactivarse, pero ya sabemos por experiencia, por teoría, que eso no va a ocurrir. Por tanto, tenemos que llamar a la reflexión a un Gobierno que asume unos intereses que no son los intereses de los españoles, sino los del capital financiero extranjero, fundamentalmente de bancos y entidades financieras alemanas y de los países del centro de Europa.
Hay propuestas, hay alternativas, señor Montoro. Tenemos la posibilidad de luchar en Europa por la destrucción -para acabar con ellos finalmente- de los paraísos fiscales, a donde se va el ahorro privado al que usted ha hecho referencia, porque ¿de qué sirve gestionar y fomentar el ahorro privado en nuestra economía si ese ahorro privado de las grandes fortunas finalmente se va a los paraísos fiscales o se resguarda en la deuda pública alemana? No hay mecanismos para garantizar que lo que usted pretende funcione ni en el mejor de los casos.
Por tanto, vamos a acabar con los paraísos fiscales. Se puede hacer, se puede luchar en la Unión Europea, se pueden hacer cosas ya desde el ámbito nacional, se puede luchar para que los paraísos fiscales no sean el lugar por donde se escapa el dinero público que debería haber servido para garantizar una Sanidad Pública y una Educación Pública de calidad. Podemos hacerlo y debemos hacerlo. Lo que no se debe hacer es dar una amnistía fiscal para proteger y fomentar la evasión fiscal, porque eso es lo que ha hecho este Gobierno. Todo lo contrario a lo que deberíamos y podríamos hacer es lo que hace el Gobierno con su amnistía fiscal, protegiendo a los delincuentes fiscales, que son los más peligrosos, los que hacen que la calidad de vida y la calidad laboral de la mayor parte de la ciudadanía, de la mayor parte de los españoles sea la que sale perdiendo.
También podemos hacer una reforma fiscal altamente progresiva y luchar por una, también fiscal, en el seno de la Unión Europea, siempre en el marco de una Unión Europea diferente, verdaderamente justa, democrática y de los pueblos, no esta Unión Europea, no este marco institucional, dentro del cual no hay salida para una economía como la española, la griega o la portuguesa, sencillamente porque las instituciones europeas no permiten una salida de la naturaleza que estamos planteando y ni siquiera de la que plantea el Partido Popular.
Necesitamos estímulos, señor Montoro, usted lo sabe perfectamente. Pues hay que luchar por ello en una Unión Europea distinta, hay que ir a la Unión Europea y acabar con esos paraísos fiscales, hacer esa reforma fiscal y fomentar planes de inversión pública, porque aquí solo se sale con planes de inversión pública.
Es una recesión clásica y sólo se sale de esa forma y el dinero gastado se recupera, en primer lugar, por el efecto multiplicador que tiene el gasto público y, en segundo lugar, por las reformas fiscales que hay que acometer para que los ricos, que se han ido salvando de no pagar impuestos por los mecanismos que existen, tengan que pagar mis impuestos; es decir, volvemos a hablar de impuestos a las grandes fortunas, volvemos a hablar de mecanismos para luchar contra el fraude.
Señor Montoro, mi grupo le invita a ir a Europa y defender que se acaben los billetes de 500 euros. Realmente, es otro mecanismo más, muy sencillo, y usted puede ser el abanderado allí de luchar contra ese elemento, una de las fórmulas por las cuales las grandes fortunas, las mafias, hacen sus transacciones al margen de todo lo que tiene que ver con la sociedad y el Estado del bienestar. Una medida anecdótica, pero que ayuda, mueve mucho dinero y daría una señal de que verdaderamente España está luchando por combatir el fraude fiscal.
Se trata, en definitiva, señor Montoro, de luchar y no de claudicar, de luchar y no de aceptar acríticamente y con el ‘síndrome de Estocolmo’ las imposiciones de una troika que está profundamente desconcertada, despistada y cuyas predicciones económicas ni siquiera son consistentes.
Usted habrá visto en el techo de gasto las predicciones que han hecho la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE. Realmente, ninguna de ellas tiene sentido; incluso en el tema de las importaciones hay hasta 10 puntos de diferencia en la predicción. Es decir, estamos en manos de gente que no sabe lo que hacer y nos estamos dejando llevar por esa naturaleza, por ese escorpión, cuya naturaleza es sencillamente seguir haciendo más ricos a los ricos y más pobres a los pobres y no podemos claudicar ante esa situación, tenemos que luchar necesariamente. Se trata de luchar en la Unión Europea, de luchar por esa Unión Europea diferente, por otra Unión Europea distinta.
Pero también advierte mi grupo de la necesidad de plantear un plan B. Desconozco si el Gobierno tiene un plan A, pero sospecho que no tiene mayor plan que seguir obedeciendo las normas y las imposiciones de la troika. Más le valdría a España estar preparando un plan B por si la Unión Europea implosiona, por si implosiona la zona euro y por si tenemos que reaccionar de forma rápida ante una circunstancia como esa. Es necesario que el Gobierno esté trabajando ya en un plan B por si acaso ese deseo de otra Unión Europea distinta de los pueblos y profundamente democrática, no como la actual, puede materializarse por las circunstancias económicas que procedan.
Así, mi grupo, evidentemente, va a votar en contra de este techo de gasto porque es un techo suicida. Es un techo para desmantelar el Estado del bienestar, un techo que no va a servir para recuperar la economía, ni siquiera para fomentar esas reformas estructurales de las que el Gobierno está tan orgulloso, pero sin que sea capaz de explicar cómo se van a traducir en empleo, en recuperación de los ingresos públicos. Es imposible porque es fe y de fe no se discute, se acepta o no. Ese es el dilema que tiene el Gobierno. Nos pide responsabilidad, aceptar que esas reformas estructurales puedan o no funcionar. Van a fracasar, señor Montoro, y creo que usted también lo sabe en su interior. Necesariamente, hay que luchar por una Unión Europea diferente, por modificar este marco institucional europeo, un marco que conduce a la población española a ser más pobre y a los ricos de la sociedad española y de la Unión Europea a ser aún más ricos. Nuestro grupo jamás va a apoyar eso, al contrario, va a oponerse frontalmente aquí, en la calle y donde sea. Muchas gracias."
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