lunes, 22 de abril de 2013



Que disfrutéis de este esclarecedor artículo, de gran sustancia, 
escrito por esta gran periodista.

La sartén, el mango y el fuego

Por Maruja Torres



Al presidente del Gobierno y al resto de los componentes de su redil solo les falta, además de aparecer en plasma, taparse al hacerlo la boca con la mano, como los entrenadores de fútbol cuando están en el banquillo y hablan con su segundo. Los Mourinhos recelan de que las cadenas de televisión usen a sus lectores de labios, y lo que Rajoy y compañía deberían temer es que nosotros les entendamos. Que veamos claramente que toda su palabrería, ese despilfarro embarullado de términos farragosos y de tecnicismos soporíferos, se limita a cinco palabras: “Os vamos a seguir jodiendo”.

Pero nosotros ya no ignoramos, no podemos hacerlo, que mientras abren la boca, sea en carne o en plasma, lo que de verdad tienen deliberadamente taponados son los oídos; que aunque abran los ojos no ven nada. Ni ver ni escuchar, y mentir, he aquí la versión actual de los tres monitos.
"Ya no ignoramos que mientras abren la boca, sea en carne o en plasma, tienen taponados los oídos"
Tengo en mis manos el último informe de la Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada), sobre la situación de fractura social en España a causa de las desigualdades, hecho público en marzo pasado. Es una fundación presidida por Rafael del Río Sendino, que preside también Cáritas Española, institución impulsora. No se trata, por consiguiente, de opiniones vertidas por izquierdistas radicales ni perroflautas, ni por ogros feroces que asustan a los nenes de González Pons. Son gente de orden, pero con sentimientos, y que están realizando una gran labor. Del consejo científico forman parte investigadores de diferentes universidades españolas.

Si Sebastián Mora, secretario general de Cáritas Española, ya alertaba el año pasado de “una pobreza más extensa, intensa y crónica”, ahora puede decirse que “ese proceso de empobrecimiento se ha profundizado en extensión e intensidad”. Lo más preocupante, sin embargo, alerta Mora, es “el incremento severo de la desigualdad social, que nos muestra una sociedad fracturada”.

“La fractura social”, dijo el secretario general de Cáritas durante la presentación del informe, “se ha instalado entre nosotros [las itálicas son mías] y con el tiempo cada vez será más difícil que las personas empobrecidas puedan salir de la exclusión”. Por supuesto, “este incremento de la desigualdad ha venido acompañado de una disminución de los recursos de protección social pública, en su vertiente redistributiva y asistencial”.

Es algo que la mayor parte de los ciudadanos sabemos, pero que los trileros de la comunicación gubernamental arrumban al baúl de sus trofeos. Dicen que España ya va mejor; cuando, en realidad, piensan, es a ellos y a sus amigos a quienes les va mejor. Datos del mismo informe: la cantidad de ingresos medios de las personas más ricas de España es siete veces superior al nivel medio de ingresos de quienes tienen menos rentas. Y desde el comienzo de la crisis, esta diferencia se ha incrementado en un 30%.

El informe proporciona muchos más datos que pueden ustedes encontrar en Internet. A mí me gustan especialmente las palabras finales de Sebastián Mora en el acto de presentación: “Si es verdad que siempre la pobreza y la exclusión hieren el corazón, la desigualdad es un escándalo ético y político”. Porque, como le dijo en cierta ocasión una campesina salvadoreña: “La pobreza nos asusta, pero la desigualdad nos indigna”.

Por eso, porque los mandarines del plasma se niegan a escuchar el clamor popular ante el escándalo, habrá que reinventar formas de hacerse oír que, sin violencia, opongan murallas de resistencia, pasiva pero firme, a la desvergüenza con que nuestros verdugos transitan por sus alfombrados pasillos, del sillón al plasmón y del plasmón al sillón.
Tendréis la sartén por el mango, y el mango también. Sin embargo, nosotros somos el fuego.



martes, 12 de marzo de 2013


Negocio privado y recortes públicos.

Eddy Sánchez
Coordinador General de Izquierda Unida Comunidad de Madrid.


martes, 25 de diciembre de 2012





Feliz Navidad

Almudena Grandes

A los culpables, a los corruptos, a los indiferentes, a los insolidarios, a los mentirosos, lo único que les deseo es que se intoxiquen con una ostra justiciera


A los que luchan por la dignidad de todos. A los huelguistas de la sanidad pública, a los combatientes de la marea verde, a los investigadores y científicos que no quieren emigrar, a los trabajadores de Canal Nou, a los de Telemadrid, a todos los periodistas que no han renunciado a su oficio, a los voluntarios que paran los desahucios, a los jueces que se niegan a que la justicia se convierta en un privilegio, a los farmacéuticos que se saltan la ley a la torera, a los que trabajan gratis en cualquier sector para mantener en pie los servicios que este Gobierno está arrebatando a los ciudadanos cuyos intereses debería proteger, a los que se movilizan, a los que se indignan, a los que protestan por ellos y por los demás.

A los pequeños héroes de la vida cotidiana. A los pensionistas que mantienen a sus hijos en paro con una pensión raquítica. A los abuelos que esta noche cenarán una tortilla francesa para que sus nietos no se queden sin juguetes. A las cocineras que harán milagros con el dinero que hace poco se gastaban sólo en turrón. A los que cantan y bailan con un sapo atravesado en la garganta. A los que van a contribuir a encender las luces de sus casas con la miseria que cobrarán el 8 de enero por veinte días de trabajo temporal, sirviendo mesas o empaquetando regalos. A los que recuerdan Navidades mucho más pobres, y se extrañan de que éstas nos den tanto miedo.

A los que lo están pasando mal. A los que no tienen trabajo, a los que no ven la luz, a quienes no duermen por las noches, a quienes sienten que les han robado el futuro. A todos ellos, cualquiera que sea el significado de esas palabras en este año maldito, feliz Navidad. A los demás, no. A los culpables, a los corruptos, a los indiferentes, a los insolidarios, a los mentirosos, lo único que les deseo es que se intoxiquen con una ostra justiciera. Ojalá.

domingo, 14 de octubre de 2012








Las ESCUELAS MUNICIPALES de MÚSICA Y DANZA fundadas en 1992, 
sufren un recorte de casi el 100%





Hacia un país decimonónico
                           Amelia Caro es directora gerente de la Escuela de Música Creativa (Madrid).



Las escuelas de música y danza son ya hoy una realidad de la que la sociedad no puede prescindir sin retroceder.

A sus 20 años (nacieron con la LOGSE en 1992), las escuelas de música y danza se enfrentan a una crisis derivada de la propia crisis de financiación que viven los Ayuntamientos. Sin duda habrá que hacer cambios para hacerlo sostenible, pero teniendo presente lo que este modelo está suponiendo para nuestro país: un verdadero revulsivo.

Esta gran red de centros especializados en educación musical tejida en nuestro país siguiendo el modelo centroeuropeo, ha sido el motor del cambio en la enseñanza musical que nuestro país necesitaba. Ha permitido que la educación musical dejara de ser patrimonio de un sector culturalmente privilegiado y se extendiera a amplios sectores de la sociedad: música para todos, como señala el lema de la EMU, la asociación europea de escuelas.

Por primera vez en España, la educación musical para aficionados, tiene un marco legislativo adecuado, fuera del molde de los conservatorios, que quedan para la enseñanza de profesionales.




La flexibilidad de este modelo es una de sus virtudes esenciales, y se puede constatar a lo largo y ancho de nuestro país, viendo cómo las escuelas de música y danza han respondido a un amplio abanico de perfiles de alumnado de todas las edades e intereses. En las escuelas se atiende a la educación desde los tres-cuatro años, se forma a los aficionados de todas las edades para la práctica musical en grupo, y también se orienta a esa minoría que se derivará a los centros de enseñanza profesional.

El hecho de que sean los Ayuntamientos los titulares de las escuelas, permite vincular la oferta formativa con el entorno socio-cultural. Han proliferado orquestas, coros, bandas, grupos de folclore, de música moderna o de jazz, que no solo enriquecen al practicante sino a la comunidad.

El modelo tiene múltiples dimensiones, sociales, educativas y culturales. Ha promovido cambios en los modelos pedagógicos para enfrentarse a nuevos retos, ha mejorado la vida de muchas personas incorporando los valores que la práctica musical implica (cooperación, esfuerzo, autovaloración, creatividad, socialización...), y ha elevado el nivel cultural del entorno y contribuido a formar ciudadanos con hábitos de ocio más enriquecedores.

Las escuelas de música y danza son ya hoy una realidad de la que la sociedad no puede prescindir sin retroceder. Su viabilidad depende de todos los implicados en el desarrollo de este modelo: las Administraciones que hasta ahora los han sostenido económicamente en gran parte, Ayuntamientos y comunidades autónomas, no pueden de repente desentenderse retirando toda la financiación y haciendo que el coste del servicio pase mayoritariamente al usuario. Volveríamos a un país decimonónico donde la música es solo para una élite como signo de distinción social.



Las empresas de enseñanza musical que gestionamos integralmente escuelas de música, también tenemos la obligación de buscar modelos más eficaces y menos costosos sin perder la calidad. Hemos de seguir investigando y reinventando el modelo educativo con nuestros profesores, que finalmente serán los agentes del cambio. Trabajamos en propuestas encaminadas a potenciar contextos de aprendizaje en grupo, donde la ratio profesor / alumno es mayor y el coste se reduce. Esto implicará cambios en el enfoque pedagógico y por tanto en los planes de estudios actuales de muchas escuelas que tienen ámbitos de formación teórica muy separados de la práctica musical.

Pero, por mucho que hagamos los profesionales del sector, 20 años no es nada en educación y hábitos culturales, y si Ayuntamientos y comunidades autónomas se desentienden de la financiación de las escuelas, estas no tendrán el impacto en la sociedad que prometían.





lunes, 30 de julio de 2012




El cambio histórico de los socialistas

El descenso del voto socialista y el auge de IU aconsejan que se coliguen para poder gobernar

 Francisco Bustelo

La crisis ha demostrado que el egoísmo humano en que se basa la economía de mercado, y que bien encauzado resulta eficaz, puede desbocarse y convertirse en una codicia desmesurada de quienes manejan los hilos de las finanzas, con lo que estas se deterioran y con ellas el conjunto de la economía. El menoscabo consiguiente del bienestar de la mayoría, muy apreciable en países como España, puede durar años y hasta lustros, por las muchas dificultades que obstan la recuperación.

¿Cómo es posible, cabe preguntarse, que países avanzados en tantos aspectos no previeran la crisis y tarden tanto en superarla? Tal cosa se explica en políticos de la derecha para quienes el libre mercado es la panacea de todos los males y no ven las fallas del sistema hasta que se producen. ¿Pero y el PSOE? Un PSOE que durante 100 años fue anticapitalista y que por ello debería haberse percatado de que por debajo de las apariencias había una economía vulnerable a cuyas posibles deficiencias había que estar atentos. Porque era y es evidente que la redistribución de la riqueza que es la razón de ser de la socialdemocracia no funciona bien si el capitalismo se gripa y se reduce la riqueza que cabe redistribuir. De tan elemental premisa, no parece que el PSOE tuviera cabal conciencia.

Y es que el PSOE al volverse socialdemócrata en 1979, lo que seguramente era inevitable, llevó las cosas al extremo, erradicó de su ideología todo recuerdo marxista y aplastó y acalló a la minoría que como era su derecho en un partido plural quería conservar un poco del análisis crítico respecto del capitalismo. Desde entonces el PSOE perdió, por así decirlo, su alma izquierdista. Como el capitalismo funcionaba, también lo hacía una socialdemocracia que no se metía en muchas honduras y lograba en repetidas ocasiones el apoyo mayoritario de los ciudadanos.


El PSOE no supo prever la crisis y cuando la recesión amagó se aferró a un optimismo patológico más propio de procapitalistas de toda la vida.

Así, el PSOE pudo gobernar en 21 años de los 35 transcurridos desde el inicio de la transición a la democracia. No lo hizo mal, si nos atenemos a logros como la consolidación de la democracia, la sujeción de las fuerzas armadas al poder civil, la integración en Europa o los avances de los derechos de la persona. Todo ello, hecho desde la perspectiva de una socialdemocracia moderada, es encomiable, ¿pero no podían haberse hecho mayores avances con un poco más de izquierdismo? No porque haya que creer, movidos por fetichismos o dogmatismos, que una política de izquierda es siempre mejor que una de centro izquierda, ya que ello dependerá de las circunstancias. Pero precisamente las circunstancias indican que si los gobiernos del PSOE hubieran tomado medidas sociales y económicas de mayor fuste, la presión fiscal y el gasto social, por ejemplo, no serían hoy en España inferiores a la media europea y la crisis no nos hubiera golpeado tan duramente. Como también el panorama actual sería mejor si en sus muchos años de gobierno los socialistas hubieran hecho más reformas sectoriales, sociales, laborales, fiscales y financieras para corregir la vulnerabilidad de nuestra economía e impedido con ello, o al menos aliviado, la devastación producida por la crisis.


Ante esta, el PSOE se encontró inerme. No supo preverla y cuando la recesión amagó se aferró a un optimismo patológico más propio de procapitalistas de toda la vida. Luego, frente a la cruda realidad, empezó a tomar medidas tardías pero inevitables, sin explicar nunca sus errores anteriores ni hacer el necesario análisis de las deficiencias de la sociedad española, quizá porque esa sociedad es en parte hechura del propio PSOE.

Como consecuencia de todo ello y aunque de un modo más bien intuitivo, tres millones de personas dejaron de votar al PSOE en 2011 por considerarle, con razón, responsable en gran parte de la dureza de la crisis. El varapalo, por previsible que fuera, dejó al PSOE tan desconcertado, que no sabe qué hacer salvo fustigar con generalidades al Gobierno por sus bruscos recortes y su poca sensibilidad social. Pero lo que podría hacer el PSOE y no hace es un análisis de fondo del pasado y del presente, con la consiguiente autocrítica. Nada indica que vaya a hacerlo, aunque siempre hay un resquicio para la esperanza.

La victoria en Francia del candidato del partido socialista de ese país, un partido que desde tiempos de Miterrand ha sido más de izquierdas y más plural que el PSOE, puede incitar a la reflexión. También lo ocurrido en Andalucía podría marcar una pauta para el futuro. Aunque es arriesgado generalizar, el descenso del voto socialista y el auge de Izquierda Unida aconsejan que el PSOE e IU se coliguen para tener posibilidades de gobernar. Ello empujaría al PSOE hacia la izquierda e incluso podría hacer que recuperara análisis políticos, sociales y económicos que dejó de lado hace 40 años.

Francisco Bustelo es rector honorario de la Universidad Complutense.

jueves, 26 de julio de 2012

IU vota en contra del techo del gasto para los presupuestos de 2013 que Garzón tacha de "suicida por no servir para recuperar la economía ni para crear empleo"

             Intervención íntegra de Alberto Garzón



Antes de que esta medida fuera aprobada con los votos del PP, el portavoz económico de IU en el Congreso responsabiliza al ministro Cristóbal Montoro de estar dirigida “únicamente para seguir pagando las deudas a los acreedores internacionales, a esos mercados, a esas grandes empresas y a esas grandes fortunas, dejando como tierra quemada la economía española”.


"Nos trae en esta ocasión el Gobierno un techo de gasto que es tan bajo que realmente no cabemos todos y, a juzgar por el criterio que está utilizando el Gobierno a lo largo de esta legislatura, sabemos quiénes van a ser los primeros en salir de esta casa común, y serán la Sanidad Pública, la Educación Pública, las prestaciones sociales. Esto es lo que está consiguiendo este techo de gasto, es lo que va a conseguir este tipo de políticas que está siguiendo sin cesar el Partido Popular.

Pero primero tenemos que advertir algo, que realmente el Partido Popular ha asumido la estrategia de la llamada troika: el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Ha asumido como suya la estrategia de estas instituciones y, realmente, está aceptando las imposiciones que se le vienen encima desde estas instituciones. He ahí que tenemos este techo de gasto, he ahí que tenemos los Presupuestos que tuvimos en el año 2012 y los que tendremos en los años sucesivos.

Asimismo, también tenemos que entender, dentro de esta subordinación, el pacto constitucional del año pasado que se hizo para reformar la Constitución y dar una prioridad absoluta al pago de la deuda pública. Son todo medidas que vienen a reflejar que el Gobierno, en la práctica, está siendo un Gobierno vasallo de las instituciones europeas, que son instituciones con una grave falta de democracia.

Ahora bien, he escuchado con sumo interés, señor Montoro, su ‘speech’ sobre el Banco Central Europeo y realmente en ese momento me ha recordado a la rana que ayudó a cruzar el río al escorpión, y que a la mitad del camino el escorpión le picó y murieron los dos, la rana y el escorpión. En ese momento, la rana, muriendo, le preguntó al escorpión que por qué lo había hecho, y el escorpión le dijo: ‘sencillamente es mi naturaleza.

Es prácticamente la misma realidad que me ha parecido al verle a usted criticar al Banco Central Europeo, al que usted mismo se subordina cuando acepta las imposiciones que vienen desde las instituciones europeas. Realmente es muy arriesgado dejar a España al amparo de los lobos, dejar a España al amparo de estas instituciones que tienen una naturaleza muy particular. No podemos depender de los mercados, señor Montoro, y usted ha hablado de los mercados también en su exposición, lo que me ha sorprendido notablemente. Pero es que los mercados tienen nombre y apellidos, los mercados son las grandes fortunas que evaden impuestos; los mercados son las grandes empresas que están especulando contra la deuda pública española. Realmente esos son los mercados. Por lo tanto, no podemos dejar la economía española, la sociedad española…

Decía que no podemos dejar una economía, no podemos dejar a la sociedad española al amparo de unos mercados que son esas grandes empresas, esas grandes fortunas que sólo están buscando la rentabilidad. Es su naturaleza buscar la rentabilidad, independientemente de cuáles son los costes que generan buscando esa rentabilidad. No podemos, en definitiva, dejar que nuestra economía dependa de gente como el ex presidente de la CEOE, que evadía impuestos en Suiza, y tantas otras grandes personalidades españolas a las que se les encuentra de vez en cuando que han evadido el pago de impuestos que servirían para pagar la Sanidad, la Educación y mantener un nivel decente de los servicios públicos.

Lo peor de todo es que estas medidas son suicidas; son medidas suicidas en el sentido económico del término y, desgraciadamente, lo estamos viendo en países vecinos como Grecia o como Portugal, y también lo hemos visto en los años 90 en América Latina. Son políticas suicidas porque deprimen la economía, y en este techo de gasto, en estos presupuestos, en definitiva, en la estrategia de la troika y del Gobierno de Rajoy realmente no estamos viendo ninguna otra cosa que no sea austeridad y un suicidio económico; un suicidio económico que para lo único que va a servir es para desmantelar poco a poco el Estado del bienestar y todo lo que de ello se deriva.

El Gobierno ha centrado toda su política, ha centrado toda su actividad política en depender de las reformas estructurales, en depender y tener fe en que funcione la reforma laboral, la reforma de la Administración Pública. Pero es fe, es fe porque no ha funcionado en ninguna parte, no ha funcionado en la década perdida de América Latina, después de 10 años de aplicación indiscriminada que llevó a la mayor crisis de América Latina, y no está funcionando en Grecia y en Portugal. Son reformas estructurales que, sencillamente, no pueden funcionar por lógica económica, y seguro que usted, además, lo sabe perfectamente, porque sabe que deprimen la economía y nos llevan a mayor recesión.

No en vano el Gobierno, en el propio proyecto de techo de gasto, lo que nos está diciendo es que no se va a crear empleo hasta el año 2014 como muy temprano. Es más, se va a destruir empleo este año y el año que viene. En definitiva, estamos ante un techo de gasto que está constituido únicamente para seguir pagando las deudas a los acreedores internacionales, a esos mercados, a esas grandes empresas y a esas grandes fortunas, dejando como tierra quemada, desolada, la economía española, dejando desolados los fundamentos económicos de nuestro país. Eso es lo que importa, señor Montoro. No importa la prima de riesgo. La prima de riesgo es una manifestación, un síntoma. No podemos estar hablando continuamente de cómo dar confianza. Sencillamente tenemos que modificar los fundamentos de nuestra economía. En este sentido, ni la troika ni el Gobierno de España tienen un plan para proporcionar unos fundamentos económicos sostenibles y sólidos que permitan a nuestra economía prosperar, crear empleo y tener un bienestar material. En absoluto, no hay ningún plan al respecto más allá de seguir obedeciendo sí o sí a la llamada troika y quejarse después en los medios de comunicación de que esa troika a la que obedecemos ciegamente no nos está haciendo caso. Pues tendremos que valorar cuál es nuestra capacidad de negociación y luchar por una Europa diferente.

Señor Montoro, el otro día resultó que Grecia pedía un préstamo al Fondo Monetario Internacional y a la Comisión Europea para poder devolver un bono al Banco Central Europeo. Es absurdo, es surrealista, pero ese es el camino que ha elegido el Gobierno de España también para nuestro país. Es el camino de Grecia, de Portugal, el camino de un círculo vicioso que nos conduce necesariamente a impagar la deuda pública definitivamente, porque ese es el camino que está llevando cualquier economía, como hemos visto en la historia económica.

Ese caso de Grecia es una manifestación de hacia dónde vamos, de lo que vamos a conseguir si el Gobierno sigue insistiendo en este rumbo ciego en el que asume la estrategia de la troika y asume también una especie de ‘síndrome de Estocolmo’ por el cual la defiende ciegamente, a pesar de que sabe que los efectos son profundamente perjudiciales.

Además, resulta que hoy hemos despertado con la noticia de que lo que están recomendando a Grecia los socios de Gobierno de Merkel es que pague a sus funcionarios con la antigua moneda, el dracma. Es decir, ese proyecto del euro se está desmantelando porque estaba mal construida la Unión Europea de los mercaderes, que construyeron aquí en España conjuntamente los dos grandes partidos de esta Cámara. Esa es la Unión Europea que se está desmantelando. No podemos huir hacia delante, en una patada hacia delante y a seguir huyendo, como pretenden hacer la troika y el Partido Popular, con techos de gasto y presupuestos como los que nos presenta en esta Cámara, porque sois —son, el Gobierno— cómplices de ese camino hacia el suicidio, hacia el abismo.

El Gobierno, en definitiva, no tiene un plan para reactivar nuestra economía, hace recortes en investigación y desarrollo, hace recortes en la inversión pública, que había sido el motor del débil crecimiento económico hasta hace muy poco. Es decir, el Gobierno sólo se centra en esa fe que decía yo antes de las reformas estructurales. Tiene fe en que bajando los salarios nuestra economía pueda reactivarse, pero ya sabemos por experiencia, por teoría, que eso no va a ocurrir. Por tanto, tenemos que llamar a la reflexión a un Gobierno que asume unos intereses que no son los intereses de los españoles, sino los del capital financiero extranjero, fundamentalmente de bancos y entidades financieras alemanas y de los países del centro de Europa.

Hay propuestas, hay alternativas, señor Montoro. Tenemos la posibilidad de luchar en Europa por la destrucción -para acabar con ellos finalmente- de los paraísos fiscales, a donde se va el ahorro privado al que usted ha hecho referencia, porque ¿de qué sirve gestionar y fomentar el ahorro privado en nuestra economía si ese ahorro privado de las grandes fortunas finalmente se va a los paraísos fiscales o se resguarda en la deuda pública alemana? No hay mecanismos para garantizar que lo que usted pretende funcione ni en el mejor de los casos.

Por tanto, vamos a acabar con los paraísos fiscales. Se puede hacer, se puede luchar en la Unión Europea, se pueden hacer cosas ya desde el ámbito nacional, se puede luchar para que los paraísos fiscales no sean el lugar por donde se escapa el dinero público que debería haber servido para garantizar una Sanidad Pública y una Educación Pública de calidad. Podemos hacerlo y debemos hacerlo. Lo que no se debe hacer es dar una amnistía fiscal para proteger y fomentar la evasión fiscal, porque eso es lo que ha hecho este Gobierno. Todo lo contrario a lo que deberíamos y podríamos hacer es lo que hace el Gobierno con su amnistía fiscal, protegiendo a los delincuentes fiscales, que son los más peligrosos, los que hacen que la calidad de vida y la calidad laboral de la mayor parte de la ciudadanía, de la mayor parte de los españoles sea la que sale perdiendo.

También podemos hacer una reforma fiscal altamente progresiva y luchar por una, también fiscal, en el seno de la Unión Europea, siempre en el marco de una Unión Europea diferente, verdaderamente justa, democrática y de los pueblos, no esta Unión Europea, no este marco institucional, dentro del cual no hay salida para una economía como la española, la griega o la portuguesa, sencillamente porque las instituciones europeas no permiten una salida de la naturaleza que estamos planteando y ni siquiera de la que plantea el Partido Popular.

Necesitamos estímulos, señor Montoro, usted lo sabe perfectamente. Pues hay que luchar por ello en una Unión Europea distinta, hay que ir a la Unión Europea y acabar con esos paraísos fiscales, hacer esa reforma fiscal y fomentar planes de inversión pública, porque aquí solo se sale con planes de inversión pública.

Es una recesión clásica y sólo se sale de esa forma y el dinero gastado se recupera, en primer lugar, por el efecto multiplicador que tiene el gasto público y, en segundo lugar, por las reformas fiscales que hay que acometer para que los ricos, que se han ido salvando de no pagar impuestos por los mecanismos que existen, tengan que pagar mis impuestos; es decir, volvemos a hablar de impuestos a las grandes fortunas, volvemos a hablar de mecanismos para luchar contra el fraude.

Señor Montoro, mi grupo le invita a ir a Europa y defender que se acaben los billetes de 500 euros. Realmente, es otro mecanismo más, muy sencillo, y usted puede ser el abanderado allí de luchar contra ese elemento, una de las fórmulas por las cuales las grandes fortunas, las mafias, hacen sus transacciones al margen de todo lo que tiene que ver con la sociedad y el Estado del bienestar. Una medida anecdótica, pero que ayuda, mueve mucho dinero y daría una señal de que verdaderamente España está luchando por combatir el fraude fiscal.

Se trata, en definitiva, señor Montoro, de luchar y no de claudicar, de luchar y no de aceptar acríticamente y con el ‘síndrome de Estocolmo’ las imposiciones de una troika que está profundamente desconcertada, despistada y cuyas predicciones económicas ni siquiera son consistentes.

Usted habrá visto en el techo de gasto las predicciones que han hecho la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE. Realmente, ninguna de ellas tiene sentido; incluso en el tema de las importaciones hay hasta 10 puntos de diferencia en la predicción. Es decir, estamos en manos de gente que no sabe lo que hacer y nos estamos dejando llevar por esa naturaleza, por ese escorpión, cuya naturaleza es sencillamente seguir haciendo más ricos a los ricos y más pobres a los pobres y no podemos claudicar ante esa situación, tenemos que luchar necesariamente. Se trata de luchar en la Unión Europea, de luchar por esa Unión Europea diferente, por otra Unión Europea distinta.

Pero también advierte mi grupo de la necesidad de plantear un plan B. Desconozco si el Gobierno tiene un plan A, pero sospecho que no tiene mayor plan que seguir obedeciendo las normas y las imposiciones de la troika. Más le valdría a España estar preparando un plan B por si la Unión Europea implosiona, por si implosiona la zona euro y por si tenemos que reaccionar de forma rápida ante una circunstancia como esa. Es necesario que el Gobierno esté trabajando ya en un plan B por si acaso ese deseo de otra Unión Europea distinta de los pueblos y profundamente democrática, no como la actual, puede materializarse por las circunstancias económicas que procedan.

Así, mi grupo, evidentemente, va a votar en contra de este techo de gasto porque es un techo suicida. Es un techo para desmantelar el Estado del bienestar, un techo que no va a servir para recuperar la economía, ni siquiera para fomentar esas reformas estructurales de las que el Gobierno está tan orgulloso, pero sin que sea capaz de explicar cómo se van a traducir en empleo, en recuperación de los ingresos públicos. Es imposible porque es fe y de fe no se discute, se acepta o no. Ese es el dilema que tiene el Gobierno. Nos pide responsabilidad, aceptar que esas reformas estructurales puedan o no funcionar. Van a fracasar, señor Montoro, y creo que usted también lo sabe en su interior. Necesariamente, hay que luchar por una Unión Europea diferente, por modificar este marco institucional europeo, un marco que conduce a la población española a ser más pobre y a los ricos de la sociedad española y de la Unión Europea a ser aún más ricos. Nuestro grupo jamás va a apoyar eso, al contrario, va a oponerse frontalmente aquí, en la calle y donde sea. Muchas gracias." 

martes, 10 de julio de 2012

Apoyo integramente el artículo que hoy 10.7.2012 escribe Rosa Montero en el país. Lo he transmitido al blog para que lo podáis leer, es muy propio... ¡Ah, que firméis!

Asco de país

Rosa Montero

Es el colmo: este país de bárbaros no sólo no acaba con la ignominia del Toro de la Vega, sino que además hoy, si un milagro de cordura no lo remedia, la Junta de Castilla-La Mancha autorizará la retrógrada y salvaje práctica del lanceo de jabalí a caballo. La propuesta es de un tal Enrique del Águila, fundador del Club Internacional del Lanceo, que al parecer ya está ofertando la caza con lanza del jabalí en un coto de Toledo. Que haya tipos tan sangrientos como Del Águila ya es lamentable; pero que la ley lo permita es para llorar. Creo no ser sectaria y pensé que el PP sería un partido conservador, democrático y civilizado; pero lo cierto es que ha llegado a unos extremos de involucionismo y de abyección acongojantes. El PP está llevando a España a la Edad Media; ¿qué será lo próximo, los siervos de la gleba? Estamos cerca.

Y dirán que lo hacen por ganar dinero. Qué engañifa. ¿Creen que dar esta imagen de una España arcaica y cruel nos va a ayudar mucho para que nos tomen en serio en el mundo? El año pasado, un programa de televisión italiano sacó un reportaje espeluznante sobre las perreras españolas, que en su mayoría sacrifican a los perros y a menudo con métodos crueles, una barbaridad de la que aquí en España ni hablamos. El escándalo fue tal que se anularon miles de reservas turísticas en nuestro país, y además el tema aún está vivo: el 11 de agosto saldrá de Turín un grupo ciclista que llegará a Sevilla el 22 en protesta por el maltrato animal en España. O sea, que el lanceo seguirá quitándonos prestigio e ingresos.