IU vota en contra del techo del gasto para los presupuestos de 2013
que Garzón tacha de "suicida por no servir para recuperar la economía ni
para crear empleo"
Intervención íntegra de Alberto Garzón
26 de julio de 2012
Antes de que esta medida fuera aprobada con los votos del
PP, el portavoz económico de IU en el Congreso responsabiliza al
ministro Cristóbal Montoro de estar dirigida “únicamente para seguir
pagando las deudas a los acreedores internacionales, a esos mercados, a
esas grandes empresas y a esas grandes fortunas, dejando como tierra
quemada la economía española”.
"Nos trae en esta ocasión el Gobierno un techo de gasto que es tan bajo
que realmente no cabemos todos y, a juzgar por el criterio que está
utilizando el Gobierno a lo largo de esta legislatura, sabemos quiénes
van a ser los primeros en salir de esta casa común, y serán la Sanidad
Pública, la Educación Pública, las prestaciones sociales. Esto es lo que
está consiguiendo este techo de gasto, es lo que va a conseguir este
tipo de políticas que está siguiendo sin cesar el Partido Popular.
Pero
primero tenemos que advertir algo, que realmente el Partido Popular ha
asumido la estrategia de la llamada troika: el Banco Central Europeo, el
Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Ha asumido como
suya la estrategia de estas instituciones y, realmente, está aceptando
las imposiciones que se le vienen encima desde estas instituciones. He
ahí que tenemos este techo de gasto, he ahí que tenemos los Presupuestos
que tuvimos en el año 2012 y los que tendremos en los años sucesivos.
Asimismo,
también tenemos que entender, dentro de esta subordinación, el pacto
constitucional del año pasado que se hizo para reformar la Constitución y
dar una prioridad absoluta al pago de la deuda pública. Son todo
medidas que vienen a reflejar que el Gobierno, en la práctica, está
siendo un Gobierno vasallo de las instituciones europeas, que son
instituciones con una grave falta de democracia.
Ahora bien, he
escuchado con sumo interés, señor Montoro, su ‘speech’ sobre el Banco
Central Europeo y realmente en ese momento me ha recordado a la rana que
ayudó a cruzar el río al escorpión, y que a la mitad del camino el
escorpión le picó y murieron los dos, la rana y el escorpión. En ese
momento, la rana, muriendo, le preguntó al escorpión que por qué lo
había hecho, y el escorpión le dijo: ‘sencillamente es mi naturaleza.
Es
prácticamente la misma realidad que me ha parecido al verle a usted
criticar al Banco Central Europeo, al que usted mismo se subordina
cuando acepta las imposiciones que vienen desde las instituciones
europeas. Realmente es muy arriesgado dejar a España al amparo de los
lobos, dejar a España al amparo de estas instituciones que tienen una
naturaleza muy particular. No podemos depender de los mercados, señor
Montoro, y usted ha hablado de los mercados también en su exposición, lo
que me ha sorprendido notablemente. Pero es que los mercados tienen
nombre y apellidos, los mercados son las grandes fortunas que evaden
impuestos; los mercados son las grandes empresas que están especulando
contra la deuda pública española. Realmente esos son los mercados. Por
lo tanto, no podemos dejar la economía española, la sociedad española…
Decía
que no podemos dejar una economía, no podemos dejar a la sociedad
española al amparo de unos mercados que son esas grandes empresas, esas
grandes fortunas que sólo están buscando la rentabilidad. Es su
naturaleza buscar la rentabilidad, independientemente de cuáles son los
costes que generan buscando esa rentabilidad. No podemos, en definitiva,
dejar que nuestra economía dependa de gente como el ex presidente de la
CEOE, que evadía impuestos en Suiza, y tantas otras grandes
personalidades españolas a las que se les encuentra de vez en cuando que
han evadido el pago de impuestos que servirían para pagar la Sanidad,
la Educación y mantener un nivel decente de los servicios públicos.
Lo
peor de todo es que estas medidas son suicidas; son medidas suicidas en
el sentido económico del término y, desgraciadamente, lo estamos viendo
en países vecinos como Grecia o como Portugal, y también lo hemos visto
en los años 90 en América Latina. Son políticas suicidas porque
deprimen la economía, y en este techo de gasto, en estos presupuestos,
en definitiva, en la estrategia de la troika y del Gobierno de Rajoy
realmente no estamos viendo ninguna otra cosa que no sea austeridad y un
suicidio económico; un suicidio económico que para lo único que va a
servir es para desmantelar poco a poco el Estado del bienestar y todo lo
que de ello se deriva.
El Gobierno ha centrado toda su política,
ha centrado toda su actividad política en depender de las reformas
estructurales, en depender y tener fe en que funcione la reforma
laboral, la reforma de la Administración Pública. Pero es fe, es fe
porque no ha funcionado en ninguna parte, no ha funcionado en la década
perdida de América Latina, después de 10 años de aplicación
indiscriminada que llevó a la mayor crisis de América Latina, y no está
funcionando en Grecia y en Portugal. Son reformas estructurales que,
sencillamente, no pueden funcionar por lógica económica, y seguro que
usted, además, lo sabe perfectamente, porque sabe que deprimen la
economía y nos llevan a mayor recesión.
No en vano el Gobierno,
en el propio proyecto de techo de gasto, lo que nos está diciendo es que
no se va a crear empleo hasta el año 2014 como muy temprano. Es más, se
va a destruir empleo este año y el año que viene. En definitiva,
estamos ante un techo de gasto que está constituido únicamente para
seguir pagando las deudas a los acreedores internacionales, a esos
mercados, a esas grandes empresas y a esas grandes fortunas, dejando
como tierra quemada, desolada, la economía española, dejando desolados
los fundamentos económicos de nuestro país. Eso es lo que importa, señor
Montoro. No importa la prima de riesgo. La prima de riesgo es una
manifestación, un síntoma. No podemos estar hablando continuamente de
cómo dar confianza. Sencillamente tenemos que modificar los fundamentos
de nuestra economía. En este sentido, ni la troika ni el Gobierno de
España tienen un plan para proporcionar unos fundamentos económicos
sostenibles y sólidos que permitan a nuestra economía prosperar, crear
empleo y tener un bienestar material. En absoluto, no hay ningún plan al
respecto más allá de seguir obedeciendo sí o sí a la llamada troika y
quejarse después en los medios de comunicación de que esa troika a la
que obedecemos ciegamente no nos está haciendo caso. Pues tendremos que
valorar cuál es nuestra capacidad de negociación y luchar por una Europa
diferente.
Señor Montoro, el otro día resultó que Grecia pedía
un préstamo al Fondo Monetario Internacional y a la Comisión Europea
para poder devolver un bono al Banco Central Europeo. Es absurdo, es
surrealista, pero ese es el camino que ha elegido el Gobierno de España
también para nuestro país. Es el camino de Grecia, de Portugal, el
camino de un círculo vicioso que nos conduce necesariamente a impagar la
deuda pública definitivamente, porque ese es el camino que está
llevando cualquier economía, como hemos visto en la historia económica.
Ese
caso de Grecia es una manifestación de hacia dónde vamos, de lo que
vamos a conseguir si el Gobierno sigue insistiendo en este rumbo ciego
en el que asume la estrategia de la troika y asume también una especie
de ‘síndrome de Estocolmo’ por el cual la defiende ciegamente, a pesar
de que sabe que los efectos son profundamente perjudiciales.
Además,
resulta que hoy hemos despertado con la noticia de que lo que están
recomendando a Grecia los socios de Gobierno de Merkel es que pague a
sus funcionarios con la antigua moneda, el dracma. Es decir, ese
proyecto del euro se está desmantelando porque estaba mal construida la
Unión Europea de los mercaderes, que construyeron aquí en España
conjuntamente los dos grandes partidos de esta Cámara. Esa es la Unión
Europea que se está desmantelando. No podemos huir hacia delante, en una
patada hacia delante y a seguir huyendo, como pretenden hacer la troika
y el Partido Popular, con techos de gasto y presupuestos como los que
nos presenta en esta Cámara, porque sois —son, el Gobierno— cómplices de
ese camino hacia el suicidio, hacia el abismo.
El Gobierno, en
definitiva, no tiene un plan para reactivar nuestra economía, hace
recortes en investigación y desarrollo, hace recortes en la inversión
pública, que había sido el motor del débil crecimiento económico hasta
hace muy poco. Es decir, el Gobierno sólo se centra en esa fe que decía
yo antes de las reformas estructurales. Tiene fe en que bajando los
salarios nuestra economía pueda reactivarse, pero ya sabemos por
experiencia, por teoría, que eso no va a ocurrir. Por tanto, tenemos que
llamar a la reflexión a un Gobierno que asume unos intereses que no son
los intereses de los españoles, sino los del capital financiero
extranjero, fundamentalmente de bancos y entidades financieras alemanas y
de los países del centro de Europa.
Hay propuestas, hay
alternativas, señor Montoro. Tenemos la posibilidad de luchar en Europa
por la destrucción -para acabar con ellos finalmente- de los paraísos
fiscales, a donde se va el ahorro privado al que usted ha hecho
referencia, porque ¿de qué sirve gestionar y fomentar el ahorro privado
en nuestra economía si ese ahorro privado de las grandes fortunas
finalmente se va a los paraísos fiscales o se resguarda en la deuda
pública alemana? No hay mecanismos para garantizar que lo que usted
pretende funcione ni en el mejor de los casos.
Por tanto, vamos a
acabar con los paraísos fiscales. Se puede hacer, se puede luchar en la
Unión Europea, se pueden hacer cosas ya desde el ámbito nacional, se
puede luchar para que los paraísos fiscales no sean el lugar por donde
se escapa el dinero público que debería haber servido para garantizar
una Sanidad Pública y una Educación Pública de calidad. Podemos hacerlo y
debemos hacerlo. Lo que no se debe hacer es dar una amnistía fiscal
para proteger y fomentar la evasión fiscal, porque eso es lo que ha
hecho este Gobierno. Todo lo contrario a lo que deberíamos y podríamos
hacer es lo que hace el Gobierno con su amnistía fiscal, protegiendo a
los delincuentes fiscales, que son los más peligrosos, los que hacen que
la calidad de vida y la calidad laboral de la mayor parte de la
ciudadanía, de la mayor parte de los españoles sea la que sale
perdiendo.
También podemos hacer una reforma fiscal altamente
progresiva y luchar por una, también fiscal, en el seno de la Unión
Europea, siempre en el marco de una Unión Europea diferente,
verdaderamente justa, democrática y de los pueblos, no esta Unión
Europea, no este marco institucional, dentro del cual no hay salida para
una economía como la española, la griega o la portuguesa, sencillamente
porque las instituciones europeas no permiten una salida de la
naturaleza que estamos planteando y ni siquiera de la que plantea el
Partido Popular.
Necesitamos estímulos, señor Montoro, usted lo
sabe perfectamente. Pues hay que luchar por ello en una Unión Europea
distinta, hay que ir a la Unión Europea y acabar con esos paraísos
fiscales, hacer esa reforma fiscal y fomentar planes de inversión
pública, porque aquí solo se sale con planes de inversión pública.
Es
una recesión clásica y sólo se sale de esa forma y el dinero gastado se
recupera, en primer lugar, por el efecto multiplicador que tiene el
gasto público y, en segundo lugar, por las reformas fiscales que hay que
acometer para que los ricos, que se han ido salvando de no pagar
impuestos por los mecanismos que existen, tengan que pagar mis
impuestos; es decir, volvemos a hablar de impuestos a las grandes
fortunas, volvemos a hablar de mecanismos para luchar contra el fraude.
Señor
Montoro, mi grupo le invita a ir a Europa y defender que se acaben los
billetes de 500 euros. Realmente, es otro mecanismo más, muy sencillo, y
usted puede ser el abanderado allí de luchar contra ese elemento, una
de las fórmulas por las cuales las grandes fortunas, las mafias, hacen
sus transacciones al margen de todo lo que tiene que ver con la sociedad
y el Estado del bienestar. Una medida anecdótica, pero que ayuda, mueve
mucho dinero y daría una señal de que verdaderamente España está
luchando por combatir el fraude fiscal.
Se trata, en definitiva,
señor Montoro, de luchar y no de claudicar, de luchar y no de aceptar
acríticamente y con el ‘síndrome de Estocolmo’ las imposiciones de una
troika que está profundamente desconcertada, despistada y cuyas
predicciones económicas ni siquiera son consistentes.
Usted habrá
visto en el techo de gasto las predicciones que han hecho la Comisión
Europea, el Fondo Monetario Internacional y la OCDE. Realmente, ninguna
de ellas tiene sentido; incluso en el tema de las importaciones hay
hasta 10 puntos de diferencia en la predicción. Es decir, estamos en
manos de gente que no sabe lo que hacer y nos estamos dejando llevar por
esa naturaleza, por ese escorpión, cuya naturaleza es sencillamente
seguir haciendo más ricos a los ricos y más pobres a los pobres y no
podemos claudicar ante esa situación, tenemos que luchar necesariamente.
Se trata de luchar en la Unión Europea, de luchar por esa Unión Europea
diferente, por otra Unión Europea distinta.
Pero también
advierte mi grupo de la necesidad de plantear un plan B. Desconozco si
el Gobierno tiene un plan A, pero sospecho que no tiene mayor plan que
seguir obedeciendo las normas y las imposiciones de la troika. Más le
valdría a España estar preparando un plan B por si la Unión Europea
implosiona, por si implosiona la zona euro y por si tenemos que
reaccionar de forma rápida ante una circunstancia como esa. Es necesario
que el Gobierno esté trabajando ya en un plan B por si acaso ese deseo
de otra Unión Europea distinta de los pueblos y profundamente
democrática, no como la actual, puede materializarse por las
circunstancias económicas que procedan.
Así, mi grupo,
evidentemente, va a votar en contra de este techo de gasto porque es un
techo suicida. Es un techo para desmantelar el Estado del bienestar, un
techo que no va a servir para recuperar la economía, ni siquiera para
fomentar esas reformas estructurales de las que el Gobierno está tan
orgulloso, pero sin que sea capaz de explicar cómo se van a traducir en
empleo, en recuperación de los ingresos públicos. Es imposible porque es
fe y de fe no se discute, se acepta o no. Ese es el dilema que tiene el
Gobierno. Nos pide responsabilidad, aceptar que esas reformas
estructurales puedan o no funcionar. Van a fracasar, señor Montoro, y
creo que usted también lo sabe en su interior. Necesariamente, hay que
luchar por una Unión Europea diferente, por modificar este marco
institucional europeo, un marco que conduce a la población española a
ser más pobre y a los ricos de la sociedad española y de la Unión
Europea a ser aún más ricos. Nuestro grupo jamás va a apoyar eso, al
contrario, va a oponerse frontalmente aquí, en la calle y donde sea.
Muchas gracias."